Celebración a la Riqueza de la Tierra: Vendimia en el Valle de Guadalupe

Autor:
Susana Cabrera

Fiestas de la Vendimia

El sol resplandece en el Valle de Guadalupe al llegar el mes de agosto y revela diferentes matices de verde y púrpura, que provienen de los viñedos albergados en estas tierras. Es un momento de celebración para los vitivinicultores de la región, que esperan ansiosamente recoger el fruto de su esfuerzo, práctica casi tan legendaria como la aparición del hombre mismo.

Fiestas de la VendimiaNo se puede precisar cuando ni donde se inició el cultivo de la vid. Lo cierto es que a partir de que el hombre descubriera, posiblemente de manera accidental, como fermentar el jugo de su fruto para crear lo que llamara vino, ha existido un vínculo de carácter trascendental entre el florecimiento del hombre y esta planta.

Fiestas de la VendimiaEs así que civilizaciones ancestrales como los fenicios, egipcios y babilónicos por mencionar algunos, le otorgaran gran importancia a la vid y por ende al vino, que no sólo utilizaban para el comercio, sino para su propio consumo, así como para acentuar sus festividades, que en ocasiones eran tributos a sus deidades. Asimismo, los griegos consideraron concederle un valor divino a este elixir, tomando a Dionisio como el dios del vino. Curiosamente, la mitología romana retomó esta creencia en Baco, a quien reconocía como divinidad del vino y guardián de la agricultura, ofreciendo grandes festines en su honor.

Fiestas de la VendimiaEsta relación entre vino y celebración se ha mantenido presente a través de los siglos, siendo en la España del siglo XVII, que el agradecimiento del pueblo de Mendoza, cuya economía dependía de una recolección vinícola provechosa, se desborda en cantos y verbenas populares, como una expresión de respeto a este acontecimiento, que fusiona la riqueza de la tierra con la fuerza del hombre.

Fiestas de la VendimiaDicha tradición se conoce en la actualidad como "Fiestas de la Vendimia" y se ha propagado a las zonas productoras de vino, cuyas situaciones geológicas y climatológicas favorecen la industria vinícola. De esta manera, como un prodigio de la naturaleza, aparece al noroeste de Ensenada, el Valle de Guadalupe de suelos cálidos, que se extienden aproximadamente 30 kilómetros tierra adentro de forma perpendicular al Pacífico, y que recibe el frescor del vaivén de la brisa oceánica, sustentando una óptima condición para desarrollar el cultivo de la vid.

Fiestas de la VendimiaSe puede decir que la historia del vino en el Valle de Guadalupe comenzó con la llegada de los frailes dominicos en los años 1830, quienes fueron los primeros en plantar en estos terrenos la especie de vitis vinífera proveniente de España, por la necesidad de producir vino y consagrarlo para oficiar sus misas. En 1888 se fundó Bodegas Santo Tomás, la primera cava en la comarca de Ensenada.

Fiestas de la Vendimia Es a partir de ese momento que la producción del vino comenzó a ser la industria más importante de la región, que a través del tiempo ha visto crecer, tanto cepas típicas como la barbera, misión y palomino; como vides de más sofisticación, entre las que destacan cabernet sauvignon, chardonnay, chenin blanc, colombard, así como merlot y syrah.

Fiestas de la VendimiaHoy en día, el Valle de Guadalupe posee viñedos y vinícolas de renombre internacional como L. A. Cetto, Casa Pedro Domeq, Vinos Bibayoff, Château Camou, entre otras, que con el interés de ser competitivos, han modernizado sus instalaciones y sus procedimientos de producción para crear sólo los vinos de más alta calidad.

Fiestas de la VendimiaLograr esta labor requiere un proceso prolongado, que llega a su cúspide en la vendimia, el momento de cosechar la tan preciada fruta, que desde hace una década se ha convertido en el Valle de Guadalupe, en un evento a puertas abiertas para amigos, clientes y prensa en un intento de compartir esta época de júbilo.

Fiestas de la VendimiaDe esta manera, el Valle de Guadalupe y la llamada ruta del vino, que abarca desde San Antonio de las Minas, Valle de las Palmas, Valles de Santo Tomás y San Vicente Ferrer hasta la ciudad de Ensenada, se engalanan con celebraciones que pueden ir desde una misa de Acción de Gracias para bendecir la molturación, exquisitos banquetes, desfiles alegóricos, torneos de golf, corridas de toros, hasta interesantes conferencias sobre enología y los imprescindibles fuegos artificiales. Asimismo, las casas productoras de vino organizan concursos de pisado de uva para conseguir el mosto de uva como se hacía antaño, colocando las uvas recién recolectadas en una tinaja para luego ser machacadas y exprimidas con los pies.

Fiestas de la VendimiaLos eventos de degustación de vino de la zona son verdaderas oportunidades para obtener los conocimientos generales para apreciar un buen vino, y brindan la posibilidad de desarrollar la sensibilidad de percibir las cualidades visuales, olfativas y gustativas que los diferencian entre sí, determinando su calidad.

Las exposiciones de arte en diversos museos, galerías de arte y bibliotecas con la temática vinícola, tratan de plasmar la noción de considerar la elaboración de vino como un arte, con sus múltiples e innovadoras propuestas que invitan a los espectadores a reflexionar sobre la permanencia y relevancia del vino sobreviviendo sociedades.

Fiestas de la VendimiaEn el magnífico escenario que el valle representa, se puede vivir una aventura llamada eno-cabalgata para recorrer en una visita guiada a caballo estos terrenos fértiles, mientras se conoce de las diferentes raíces plantadas y de la historia del lugar, rico en la herencia cultural que le han legado sus moradores.

Para recordar que las Fiestas de la Vendimia son orgullosamente mexicanas, también se incluyen eventos de índole nacional con mariachis, cantantes vernáculos y conciertos de artistas de gusto popular. De esta manera, la vendimia en el Valle de Guadalupe y sus alrededores, se ha convertido en un ramillete de alternativas para experimentar el vino y su creación desde todas las perspectivas posibles, para apreciar cada vez más este deleite, producto de las bondades de la tierra y del empeño del hombre.