Combate de las Flores en León: Historia desconocida

Autor:
Fumiko Nobuoka

Combate de las Flores en León, Guanajuato

Combate de las Flores en LeónEs con la ilusión de un beso que muchos jóvenes se reúnen en la plaza principal de León, Guanajuato, en la noche del 16 de septiembre de cada año; para comprar flores de los vendedores locales a precios exorbitantes, caminar alrededor de la plaza y, como en un ritual de cortejo, buscar el rostro indicado. Si ambos acceden a intercambiar flores, entonces viene el beso. Hay mujeres recatadas que sólo dan un apresurado ''pico'' y luego desaparecen entre la multitud. Pero también están los que se entregan con pasión al otro, como si estuvieran devorándose, en un episodio que parece durar por horas.

Combate de las Flores en LeónLa tradición data de los días del México colonial, cuando los hombres y mujeres jóvenes se reunían en el kiosco y desfilaban en círculos en sus galas de domingo. Las mujeres caminaban alrededor del kiosco en una dirección mientras que los hombres daban la vuelta en dirección opuesta. La tradición es diferente en cada pueblo. Las sonrisas y galantería surgidas después de una o dos vueltas, bien pueden ser el primer paso hacia la pronta salida de los dos en cuestión, para ir a un lugar más tranquilo. En otros lugares, los hombres regalan rosas u otras flores. En la provincia en México, la tradición sigue vigente en aquellos sitios donde todavía hay un kiosco.

Combate de las Flores en LeónYo, sin embargo, no me iba a contentar sólo con saber esta parte de la historia, así que empecé a investigar: ¿Por qué se le llama El Combate de las Flores? ¿Por qué se lleva a cabo en León? ¿Por qué se celebra el 16 de septiembre, la noche en que se conmemora la Independencia de México, un evento de gran trascendencia que los mexicanos festejan año con año?

Así, mientras caminaba por esta ciudad, iba preguntándole a toda persona que se cruzaba en mi camino si conocía la historia detrás del nombre o la fecha y justificación del evento, y nadie lo sabía. Como si todos aceptaran que esta tradición hubiera existido desde siempre, pues nunca realmente se les había ocurrido averiguar al respecto.

Combate de las Flores en León''¿El Combate de las Flores?'' contestó una mujer cuando le pregunté el origen del nombre. ''¿Qué no es porque es una guerra para ver quién consigue más flores?'' Insuficiente –pensé- y continué con mi búsqueda. Había incluso caminado entre la muchedumbre que ya estaba reunida para repartir besos, sin obtener nada aún, con excepción de algunas fotos, cuando una tropa de adolescentes al pasar miraron mis manos fijamente para ver si estaba disponible. Sin la intención de participar en lo que de otra manera podría considerase como un acto ilegal por interactuar con un menor de edad, volví a dar la vuelta y busqué a alguien que realmente pudiera contestar a mi pregunta.

Combate de las Flores en LeónCaminé entre grupos de adolescentes emocionados, sonriendo de oreja a oreja, viendo como se convertían en protagonistas de una escena que bien podría haber salido de ''Amor sin barreras''. Todo el mundo grita y aúlla cuando dos estiran el cuello hacia el otro y se conectan. Marchantes, vendedores ambulantes y manadas de jovencitos y jovencitas riéndose entre ellos, llenaban los pasillos alrededor del kiosco. Ni uno solo con la idea o la intención de contestar a mi pregunta, no cuando las flores podían ser repartidas y recibidas. Los mayores, sentados con sus familias, veían todo el espectáculo desde las bancas, tal vez deleitándose del ambiente juvenil; tal vez recordando aquellos días en los que ellos mismos eran jóvenes e infantiles.

Combate de las Flores en LeónA medida que avanzaba la noche, a los vendedores se les acabaron las rosas y comenzaron a vender lo que parecían pedazos de matorrales. Los jóvenes desesperados por obtener tantos besos como fuera posible, compraban esas ramas y arbustos con la esperanza de tener suerte, ilusionados de que alguna jovencita no despreciara sus magras ofrendas.

Más tarde me dijeron que esta tradición no sólo se lleva a cabo en la plaza principal de León, sino también en el Parque Hidalgo y en una de las avenidas principales de la ciudad, llamada Boulevard Campestre, donde la gente pasa en una y otra dirección en sus automóviles e intercambia besos. Me decepcionó bastante la falta de romanticismo, ya que visto así, me parecía una especie de Autoservicio de besos.

Combate de las Flores en LeónYa entrada la noche, aún desde mi habitación del hotel, podía ver hombres y mujeres paseando en busca de ese beso. La multitud había disminuido considerablemente y había parejas sentadas bajo los árboles,  resguardándose de las luces de las lámparas y la luna. La gente se estaba yendo de la plaza con los brazos llenos de flores o con la única flor que ellos mismos habían llevado desde el principio, mientras fuertes carcajadas y serenatas conducidas por un extraño grupo se elevaban por el aire. Al día de hoy, sigo ignorando el por qué de este peculiar evento, pero como dice la canción ''que un beso es sólo un beso'', y sabiendo que es un beso por un rosa, creo que es lindo que nos recuerden que el romanticismo todavía existe.